en Comunidad Europea

Cortado por pirata

Hace unos días nuestro blawyer Abel Revoredo nos alertaba de una noticia (España se queda sin Google???) que está causando tremendo alboroto en España. La madre del cordero está en el Proyecto de Ley de Economía Sostenible, que incluye una modificación a la Ley de Servicios de la Sociedad de Información (LSSI) de acuerdo con la cual se permitiría el cierre de aquellas páginas web que violan los derechos de autor, bastando para ello con la decisión de un órgano administrativo y sin necesidad de una orden judicial.

Si revisamos las páginas utilizadas por Abel para informarse -y que cita- tenemos la impresión que nos encontramos ante un proyecto fascista, que socava las libertades civiles, anticonstitucional, que vulnera la tutela efectiva y elimina la presunción de inocencia.

Como ya tenemos experiencia en este tipo de noticias y rara vez las visiones apocalípticas que se nos presentan inicialmente parten de un análisis serio y riguroso antes que demagógico y apasionado, preferimos revisar el texto del proyecto de Ley de Economía Sostenible:

Disposición final primera. Modificación de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y del Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual para proteger la propiedad intelectual frente a la piratería en Internet.

Uno. Se introduce una nueva letra e) en el art. 8.1.de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información con el siguiente tenor:

e) La salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual.

Dos. Se introduce un nuevo apartado segundo del artículo 8 Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información, con renumeración correlativa de los actuales 2, 3, 4 y 5

2. Los órganos competentes para la adopción de las medidas a que se refiere el apartado anterior, con el objeto de identificar al responsable del servicio de la sociedad de la información que está realizando la conducta presuntamente vulneradora, podrán requerir a los prestadores de servicios de la sociedad de la información la comunicación de los datos que permitan tal identificación a fin de que pueda comparecer en el procedimiento. Los prestadores estarán obligados a facilitar los datos de que dispongan.

Tres. Se introduce una Disposición Adicional quinta en el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril con la siguiente redacción:

El Ministerio de Cultura, en el ámbito de sus competencias, velará por la salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual frente a su vulneración por los responsables de servicios de la sociedad de información en los términos previstos en los artículos 8 y concordantes de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información.

Cuatro. Se modifica el art. 158 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril con la siguiente redacción:, que pasa a tener la siguiente redacción:

“Artículo 158. Comisión de Propiedad Intelectual

1. Se crea en el Ministerio de Cultura, la Comisión de Propiedad Intelectual, como órgano colegiado de ámbito nacional, para el ejercicio las funciones de mediación y arbitraje y de salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual que le atribuye la presente Ley.

En cristiano, si una web vulnera determinados principios las autoridades pueden ordenar se interrumpa su prestación. Estos principios son: (a) orden público, investigación penal, seguridad pública y defensa nacional; (b) salvaguarda de la salud pública o a las personas físicas o jurídicas; (c) respeto a la dignidad de la persona y no discriminación; (d) protección de la juventud y de la infancia; y, (e) salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual.

Asimismo, para identificar al responsable del servicio infractor, las autoridades podrán requerir a los prestadores de servicios de la sociedad de la información (léase telecos) los datos que permitan su identificación. Obligación que debe leerse en clave con una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (Operadores de acceso pueden mantener el anonimato de quienes decargan música). En la adopción y cumplimiento de estas medidas se respetarán, las garantías, normas y procedimientos previstos en el ordenamiento jurídico.

¿Hay motivo para tanto alboroto? Creemos sinceramente que no. Pero como ya no tenemos espacio prometemos seguir cortando tela, ya tendremos tiempo para ampliar esta entrada. Lectura obligada, los blogs de Andy Ramos (Sobre la Información en Materia de Propiedad Intelectual (II)), Derechoenred (Me van a desconectar de Internet si uso redes P2P?), David Maeztu (Proyecto de Ley de Economía Sostenible y los cortes de internet), Javier Prenafeta (Sobre los cierres de páginas y servicios web que vulneren los derechos de propiedad intelectual) y ruizdequerol (no hay que perderse este debate).

También les dejamos con dos videos. Uno de la ministra de Cultura, la directora de cine Ángeles González-Sinde (La suerte dormida, 2003) y del presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero despachándose sobre el tema:

Comentar

Comentario

  1. Gracias por la mención. Pero, sobre todo, por intentar aportar un grano más de serenidad y reflexión a este debate.

    Saludos cordiales

  2. Yo estoy de acuerdo en que los Autores cobren, pero no tanto, tantos y tanto tiempo.

    Las compañías de derechos de autores, con sus campañas tan extremas, (no han tenido suficiente con el canon, sino que han perseguido, ayuntamientos, autobuses, taxistas, peluqueros, bares, etc.), han conseguido que una cosa que pasaba inadvertida, uniese a la Red.

    Creo que ha llegado el momento de actuar, y a través de la Red forzar al Parlamento a modificar la Ley de la Propiedad Intelectual, principalmente en dos puntos:

    1º.- El tiempo de protección, en la actualidad es de 70 años después de la muerte del Autor, esto es un abuso flagrante.

    Si tomamos por ejemplo los plazos de protección de la Ley del Medicamento, esta ley da un tiempo de protección a los fármacos de diez (ocho) años después de la fecha de registro, y a partir de este tiempo son públicos y se pueden fabricar genéricos, lo que ha permitido rebajar sensiblemente su coste. No creo que los científicos que crearon el medicamento, sean diferentes que un autor.

    Mi propuesta estaría en igualar a diez años las dos leyes.

    2º.- Que solamente tengan la protección de la Ley los Autores, es decir.

    En el caso de canciones, el compositor de la melodía original y el letrista de los versos originales. No los interpretes de estas canciones, que en realidad son copias del original.

    En el caso de libros el autor de la obra original. No los traductores, adaptadores.

    En el caso de películas o series:

    Si están basados en libros, el autor de la obra original.

    Si son guiones que no están basados en libros originales, los guionistas y nadie más, Los productores, directores, actores, son solamente instrumentos necesarios para producir un producto, al igual que los arquitectos, aparejadores, albañiles, carpinteros, lampistas y pintores, lo son para construir una casa.

    3º.- Que la gestión de estos derechos fuese administrada por un Organismo Público, con sus gastos a cargo de los beneficiarios de estos derechos, es decir los autores.

  3. El detalle insignificante de los derechos de autor
    http://www.worldimagepress.org/despana.htm
    Por Pablo Jato

    Tanto y tanto hablar sobre los derechos de los cantantes y cineastas en España, tanto protestar y amenazar con cerrar páginas web, con acciones judiciales, con detenciones y actos espectaculares contra la piratería… mientras la cultura de este país se ahoga y se hunde en las arenas movedizas de la especulación.
    El Gobierno de España toma partido en la defensa de los derechos de autor. Se pone serio, digno, alabando a aquellos que realizan su trabajo en el terreno audiovisual y se hace dedo acusador y juez, martillo de Thor en contra de todo aquel que se atreva a mancillar las obras musicales o cinematográficas. La Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde que por momentos se transmuta en Ministra de Industria, se hace bandera de los autores, o mejor dicho, de las empresas multimillonarias que dicen representarles y sale a la calle a rasgarse las vestiduras… con frases gloriosas como “Mozart vivía en la miseria por no tener derechos de autor”.
    En medio de esta hipócrita batalla de legalismos, caprichos y avaricias, me fijo en un pequeño detalle, que demuestra el verdadero interés y respeto de este gobierno, su ministra y esas multimillonarias empresas afines, por los autores y trabajadores audiovisuales: los títulos finales de toda película, serie o documental que sale en la tele son cortados, eliminados sistemáticamente por las cadenas para poder exprimir aún más el tiempo de publicidad. Meten tijera sin escrúpulos, sin importarles un carajo la dignidad de sus “compañeros” de profesión. Llevan haciéndolo ya mucho tiempo, delante de todos, pero nadie ha dicho nada.
    A ojos de los ejecutivos y contables dueños de las cadenas comerciales el hecho de quitar los títulos finales tiene su lógica, ya que ese tiempo, aparentemente muerto, puede ser ocupado por publicidad muy bien pagada. Esa es la lógica y la excusa para los que vemos la tele. ¿Acaso hay otra? Debe haber.
    A partir del 1 de enero cambió de manera radical el concepto de televisión pública en España, ya que las cadenas del gobierno TVE-1 y TVE-2 dejaron de tener publicidad y se dedican ahora a poner películas y programas sin corte alguno, pero continúan eliminando los títulos.
    Ahora que no hay anuncios… que Televisión Española no necesita recortar tiempos… ¿Por qué elimina los títulos de las películas? ¿Por qué Televisión Española, del Gobierno de España, que tanto defiende a los autores y trabajadores del sector audiovisual, que tan sensible se ha vuelto con este tema, después les insulta y elimina de la pantalla de esta manera tan descarada?
    Es un detalle quizá sin importancia para el público, pero si nos paramos a pensar es una falta total de respeto hacia todos aquellos que realizan la película que nos ha entretenido durante hora y media y que llena los bolsillos de tantas emisoras.
    El respeto por aquellos que realizan el trabajo, debe ser tanto o más para los pequeños que para los grandes; el director o el productor. ¿Por qué respetar unos y discriminar a otros? Doble falta de respeto. No cortan el nombre de actores o directores famosos como Almodovar o Penélope Cruz, por ejemplo, o el de Bardem. Éste último es un caso grave. Se pasea por el mundo apoyando mil y una causas, sobre todo cuando hay prensa interesada, pero no dice nada sobre lo que ocurre con la cultura. La familia Bardem, que ha trabajado en esta profesión durante generaciones… ¿no debería decir algo, ahora que Javier-Oscar Bardem es también productor? Dice el refrán “no muerdas la mano que te da de comer” y la mano del gobierno, cuando quiere, da muy bien de comer. Pilar Bardem para colmo es presidenta del AISGE (Artistas Intérpretes, Sociedad de Gestión) y se encarga de gestionar en España los derechos de propiedad intelectual de los actores, esos actores que desaparecen, que son borrados cuando su nombre apenas comienza a salir del margen inferior de la pantalla. La dignidad no se puede cobrar.
    Este detalle, repito, insignificante para algunos, tiene un ángulo legal: el último de los títulos de la lista es el que pone “Todos los derechos reservados” . Esta frase no está ahí por casualidad ni por tradición. Es un término legal y obligado.
    El imperio Televisa, por este pequeño detalle legal, perdió los derechos de cientos de películas que nunca pudo recuperar en EEUU. Según la ley de éste país, si alguien captura del aire, con una antena por ejemplo, una película sin que lleve este distintivo legal (All rigths reserved) pasa automáticamente a ser dominio público. Televisa quitó los títulos para poner publicidad. Se les rompió el saco por querer llenarlo demasiado. ¿Qué pasaría en España, o en Europa, si ocurriera algo similar? Probablemente la industria, al ver volar cientos de millones pondría freno y la Ministra de Cultura entonces hablaría de la necesidad de respetar los títulos de las obras. Lo harían solo para proteger la industria, porque está claro que para proteger la dignidad, no.
    El insulto a la profesión audiovisual se eleva al cubo, cuando vemos que la Ministra ha trabajado detrás de la cámara, ha sido uno de esos pequeños letreros que suben sobre fondo negro al final del film. Más que insulto podría considerarse una traición a sus compañeros de profesión. ¿Por qué no corta su nombre, su crédito de guionista en sus películas? ¿Por qué no elimina el de su padre, el Sr. José María González-Sinde, productor, director e incluso actor en una película de Garci? O todos, o ninguno. Quizá este concepto es demasiado radical para las finuras forzadas de esta ministra de diseño.
    No tiene sentido defender a los grandes, invertir en los grandes, enaltecer a los grandes y abandonar e ignorar a los pequeños que son, sin embargo, los que mantienen esta profesión. Es un error mayúsculo.
    Una huelga de guionistas paralizó Hollywood (una de las primeras y más rentables industrias del país) por mucho menos. ¿Qué pasaría si en Europa hubiera una huelga de todos esos nombres que se eliminan en la tele? No se podría hacer cine, ni televisión… Ni Almodovar, ni Bardem, ni Penélope… ninguno sería nada sin estos trabajadores de letra pequeña. Sorprende que no sean ellos, los famosos, los primeros que levantaran la voz. Es simplemente decepcionante.
    Cuando nuestro singular director manchego se dio cuenta que no podía ser él siempre el elegido por la academia española del cine, como candidato a los Oscar o a los Goya, hizo escándalo, declaraciones, prensa, berrinche… Alzó la voz todo lo que pudo y más.
    Me gustaría preguntarle a Bardem, a Almodovar, Amenabar… por qué ponen títulos de crédito al final de sus obras. Preguntarle también al director, nuevo director de RTVE, qué razón tiene para eliminarlos.
    Ni empresarios, ni artistas, ni ZPs, ni Sindes, ni SGAEs, nadie se fija, a nadie le importa. Solo se pelean por el dinero, por las porciones del pastel… nada más. Son los intereses creados y creadores de los intereses en esta profesión, que ignoran, como siempre, a los que la trabajan de verdad.