<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Bajas música, videojuegos y porno: paga</title>
	<atom:link href="http://www.blawyer.org/2008/12/22/bajas-musica-videojuegos-y-porno-paga/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.blawyer.org/2008/12/22/bajas-musica-videojuegos-y-porno-paga/</link>
	<description>Derecho 2.0</description>
	<lastBuildDate>Thu, 11 Mar 2010 04:58:14 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: Julio contreras</title>
		<link>http://www.blawyer.org/2008/12/22/bajas-musica-videojuegos-y-porno-paga/comment-page-1/#comment-359</link>
		<dc:creator>Julio contreras</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Apr 2009 15:46:09 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.blawyer.org/?p=779#comment-359</guid>
		<description>me justa</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>me justa</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: MV</title>
		<link>http://www.blawyer.org/2008/12/22/bajas-musica-videojuegos-y-porno-paga/comment-page-1/#comment-186</link>
		<dc:creator>MV</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Dec 2008 07:11:57 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.blawyer.org/?p=779#comment-186</guid>
		<description>Sin ánimo de entrar en el manido debate sobre la conveniencia moral, legal o  estética  de los contenidos pornográficos (mal llamados así, pues a nuestro juicio, estos contenidos no sólo pueden enervar el sentido visual de quien los aprecia con grafías, sino otros sentidos como por ejemplo, el sentido auditivo); la noticia publicada resulta propicia para llamar la atención una vez más (ver artículo publicado por la suscrita en la Revista Debate, N° 20), sobre la digresión entre pornografía y la imaginación pornográfica:

El autor/ consumidor de imaginación pornográfica tiene como motivación provocar, enervar. Su atención persigue mostrar la contienda carnal lo más “creativa” posible, aunque ésta sea física o temporalmente imposible (cuántos de estos relatos no han narrado proezas desarrolladas en tiempos eternos, infinitos ...).  Muchas de las posiciones descritas en &quot;Las once mil vergas&quot; de Apollinaire, o en el milenario &quot;Bhagavad Gita&quot; no se pueden realizar debido a las limitaciones naturales del cuerpo humano.  Sin embargo, al igual que en la ciencia ficción, la imaginación pornográfica, es un acicate. A este tipo de expresiones corresponden por ejemplo, el ya popular Hentai.
 
Mientra la pornografía, se queda en la pura descripción fisiológica, genital, en el mero “agenciamiento particular de órganos...”, de modo que el acto sexual... &quot;ya no es percibido como un dispositivo consumatorio, sino más bien como una urgencia...”  Es decir que al presentar la contienda sexual centrándose en lo puramente genital; la pornografía la limita, la aprisiona y refuerza una imagen tradicional del mundo.  Por lo que a fin de cuentas, la pornografía resulta siendo conservadora y ortodoxa. 

La imaginación pornográfica por el contrario, manifiesta una actitud crítica hacia la sociedad cuestionando los paradigmas  y convenciones hegemónicas ( empezando por la construcción diádica del mundo occidental, construído sobre opuestos; de imposible lectura en los relatos Shivas o Tántricos, en los que la unión sexual es un proceso dialéctico, de intercambio constante de roles y sobre todo de trascendencia; por citar un ejemplo). Mientras que en los relatos pornográficos pareciera ser que los personajes  van de compañero sexual en compañero sexual sin que aparentemente dejen huella de su paso, en la imaginación pornográfica siempre hay un “después” que puede tener consecuencias liberadoras o destructivas según la historia.

Una obra de imaginación pornográfica puede ser incluso política, en tanto es transgresora de los límites sociales (de las díadas: bueno-malo, masculino-femenino, arriba-abajo, proletario-capitalista) y de los roles sexuales típicamente aceptados, utilizando el sexo (lo que constituye quizá el más grande campo de lucha de poderes) de dos posible maneras: Como un elemento liberador/reinvindicador o como un elemento de denuncia.

Y entonces, ¿sirve de algo la imaginación pornográfica? Por su carácter transgresor, la imaginación pornográfica, puede ser una poderosa arma discursiva de oposición. Y al ser ficción (al igual que la ciencia ficción) puede ser incluso más efectiva, pues facilita abordar temas que quizá serían difíciles de considerar por otros canales más “académicos”.  Por todo esto las expresiones de imaginación pornográfica pueden constituir un acto político de contestación y si es escrito por una mujer, se convierte en un acto aún más transgresor.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sin ánimo de entrar en el manido debate sobre la conveniencia moral, legal o  estética  de los contenidos pornográficos (mal llamados así, pues a nuestro juicio, estos contenidos no sólo pueden enervar el sentido visual de quien los aprecia con grafías, sino otros sentidos como por ejemplo, el sentido auditivo); la noticia publicada resulta propicia para llamar la atención una vez más (ver artículo publicado por la suscrita en la Revista Debate, N° 20), sobre la digresión entre pornografía y la imaginación pornográfica:</p>
<p>El autor/ consumidor de imaginación pornográfica tiene como motivación provocar, enervar. Su atención persigue mostrar la contienda carnal lo más “creativa” posible, aunque ésta sea física o temporalmente imposible (cuántos de estos relatos no han narrado proezas desarrolladas en tiempos eternos, infinitos &#8230;).  Muchas de las posiciones descritas en &#8220;Las once mil vergas&#8221; de Apollinaire, o en el milenario &#8220;Bhagavad Gita&#8221; no se pueden realizar debido a las limitaciones naturales del cuerpo humano.  Sin embargo, al igual que en la ciencia ficción, la imaginación pornográfica, es un acicate. A este tipo de expresiones corresponden por ejemplo, el ya popular Hentai.</p>
<p>Mientra la pornografía, se queda en la pura descripción fisiológica, genital, en el mero “agenciamiento particular de órganos&#8230;”, de modo que el acto sexual&#8230; &#8220;ya no es percibido como un dispositivo consumatorio, sino más bien como una urgencia&#8230;”  Es decir que al presentar la contienda sexual centrándose en lo puramente genital; la pornografía la limita, la aprisiona y refuerza una imagen tradicional del mundo.  Por lo que a fin de cuentas, la pornografía resulta siendo conservadora y ortodoxa. </p>
<p>La imaginación pornográfica por el contrario, manifiesta una actitud crítica hacia la sociedad cuestionando los paradigmas  y convenciones hegemónicas ( empezando por la construcción diádica del mundo occidental, construído sobre opuestos; de imposible lectura en los relatos Shivas o Tántricos, en los que la unión sexual es un proceso dialéctico, de intercambio constante de roles y sobre todo de trascendencia; por citar un ejemplo). Mientras que en los relatos pornográficos pareciera ser que los personajes  van de compañero sexual en compañero sexual sin que aparentemente dejen huella de su paso, en la imaginación pornográfica siempre hay un “después” que puede tener consecuencias liberadoras o destructivas según la historia.</p>
<p>Una obra de imaginación pornográfica puede ser incluso política, en tanto es transgresora de los límites sociales (de las díadas: bueno-malo, masculino-femenino, arriba-abajo, proletario-capitalista) y de los roles sexuales típicamente aceptados, utilizando el sexo (lo que constituye quizá el más grande campo de lucha de poderes) de dos posible maneras: Como un elemento liberador/reinvindicador o como un elemento de denuncia.</p>
<p>Y entonces, ¿sirve de algo la imaginación pornográfica? Por su carácter transgresor, la imaginación pornográfica, puede ser una poderosa arma discursiva de oposición. Y al ser ficción (al igual que la ciencia ficción) puede ser incluso más efectiva, pues facilita abordar temas que quizá serían difíciles de considerar por otros canales más “académicos”.  Por todo esto las expresiones de imaginación pornográfica pueden constituir un acto político de contestación y si es escrito por una mujer, se convierte en un acto aún más transgresor.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
